domingo, 4 de diciembre de 2016

Los NUMMULITES o DINERETES


Nummulites deshayesi en la zona de Santa María de Buil, en El Sarrastaño

 
En determinadas zonas de Sobrarbe abundan mucho unos fósiles lenticulares que nos hablan de organismos unicelulares pertenecientes al orden de los foraminíferos, los cuales vivieron en el Eoceno, cuando aquí aún había mar, hace más de 40 millones de años. Los Nummulites deben su nombre a su morfología similar a las monedas (nummus=moneda, lithos=piedra), por lo que su significado es “moneda de piedra”. En Aragón reciben el nombre popular de dineretes, siendo especialmente conocidos los “Dineretes de Sevil”. Estos fósiles nos aportan mucha información científica. En Sobrarbe hay varias decenas de especies fósiles de Nummulites que son muy útiles para determinar la antigüedad de los estratos

Los Nummulites poseen un caparazón con múltiples forámenes al exterior, por donde salían finos pseudópodos que fueron usados en la captación de nutrientes, locomoción y fabricación de la concha. El caparazón o concha (es lo que fosiliza) posee una compleja estructura calcítica a base de cámaras comunicadas que crecen en espiral, generando formas discoidales. Caparazón o esqueleto intraectoplasmático, con cámaras interconectadas por poros, llamados forámenes, de ahí que se les llame foraminíferos. Al poseer dos fases en su ciclo reproductivo, resulta que hay dos tamaños muy diferentes dentro de la misma especie, formas macrosféricas (asexual, tamaño pequeño) y microsféricas (sexual, tamaño grande).

Los Nummulites vivieron en aguas cálidas, entre 25 y 28ºC, en todo caso a más de 20ºC. A más temperatura, mayor abundancia. Eran marinos, habitando en aguas saladas; no les gustaba los cambios en la salinidad del agua, tampoco las aguas salobres. Mejor para ellos el ambiente de prodelta que las costas. Abundaron en las aguas marinas poco profundas, máximo 60-80 metros de profundidad. Los Nummulites grandes vivieron en zonas muy poco profundas, siendo especialmente frecuentes en zonas pobres en nutrientes orgánicos, colonizando amplias áreas, sin apenas competencia. Les gustaba las aguas sin turbulencias, tranquilas, con mínima acción de las corrientes de fondo. Colonizaron las plataformas someras y mares epicontinentales, con poco aporte fluvial y escasez de oxígeno. En los momentos transgresivos, cuando el mar ocupo más terreno, los Nummulites vivieron mejor y fueron más abundantes. Se ha comprobado que los Nummulites de concha globosa prefirieron los ambientes someros, mientras que las formas planas proliferaron en aguas más profundas y fangosas.

Vivieron en equilibrio hidrostático, a veces en ligero contacto con el fondo marino. Se ha observado que algunos ejemplares perdieron el equilibrio hidrostático, lo que provocó que estuvieran en el fondo marino, creciendo de forma irregular, generándose ejemplares asimétricos, a veces con crecimiento irregular y sinuoso, especialmente en individuos de tamaño muy grande.

Se cree que la clave para la gran proliferación de los Nummulites está en su simbiosis con las algas. En su sistema metabólico era fundamental la colaboración simbiótica con algas. En dicha relación el alga simbionte facilitaba la eliminación de CO2, incrementando la tasa de calcificación del esqueleto del foraminífero y aportando energía suplementaria, es decir, nutrientes elaborados en la fotosíntesis y utilizables por el foraminífero. El foraminífero favoreció el desarrollo de los simbiontes, “cultivándolos” como partículas alimenticias para su sustento. La fotosíntesis de las algas requiere aguas poco profundas.

En definitiva, los Nummulites fueron unos organismos unicelulares mucho más complejos de lo que a primera vista pudiera parecer.


Ejemplar de Nummulites visto en sección ecuatorial, observándose las múltiples cámaras que componen su concha. Individuo encontrado en las proximidades de la localidad de Fiscal

domingo, 6 de noviembre de 2016

Fósil indeterminado.


 
 
 
 
A veces, andando por el monte, surge la sorpresa, como me ha pasado hoy. En una pista de tierra hay un afloramiento rocoso en el cual está este bello fósil, quizá icnofósil. Se halla en margas del Eoceno, indicadoras de un ambiente marino algo profundo.

lunes, 17 de octubre de 2016

X Seminario del Geoparque de Sobrarbe-Pirineos. Turbiditas: los mares profundos de Sobrarbe

Restos fósiles de vertebrados hallados en turbiditas. Más información en el Seminario.

PROGRAMA:
Viernes 21de Octubre:
  • 10:00-14:00 h: SALIDA DE CAMPO: "Cómo reconocer turbiditas en afloramiento" a cargo de D. Pau Arbués Cazo, Universidad de Barcelona, Facultad de Geología, Dpto. de Dinámica de la Tierra y del Océano.
  • El objetivo principal de esta salida es aprender a identificar diferentes facies turbidícas, es decir, el conjunto de características sedimentarias que permiten deducir procesos de transporte y sedimentación propios de sistemas turibidíticos. La salida se realizará en autobús desde la Sede de la Comarca de Sobrarbe (Boltaña). Se visitará primero la Cantera de Aínsa, para identificar características propias de las facies turbidíticas. Y luego un corte del río Forcat (Labuerda), para reconocer depósitos turbidíticos y depósitos de deslizamientos submarinos.
  • 17:00 h: PONENCIA: "Las turbiditas y la Cuenca de Aínsa.", a cargo de D. Pau Arbués Cazo. Universidad de Barcelona. Facultad de Geología.
  • 18:00 h: PONENCIA: "Icnofósiles: rastros de vida en mares profundos", a cargo de D. José Ignacio Canudo Sanagustín, Director del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza.
  • 19:00 h: X ANIVERSARIO DEL GEOPARQUE DE SOBRARBE-PIRINEOS: "Retrospectiva: 10 años del Seminario del Geoparque"
Sábado 22 de Octubre:
  • 9:00-16:00 h: SALIDA DE CAMPO: "De los deltas a los mares profundos", a cargo de D. Pau Arbués Cazo, Universidad de Barcelona, Facultad de Geología. Recorrido circular en autobús, con puntos de salida en Boltaña y Aínsa, y con diferentes paradas explicativas: Mondot, Castellazo y Arcusa-Guaso. La Cuenca de Ainsa constituye un laboratorio natural para los geólogos. Uno de los factores que la hacen atractiva es la posibilidad de comprobar las relaciones entre sistemas deltaicos y sistemas marinos profundos a diferentes escalas.
  • 18:00 h: PONENCIA:"Usos constructivos, tradicionales y actuales, de las turbiditas. Su papel en la casa pirenaica", a cargo de D. Josep Gisbert Águila, Universidad de Zaragoza, Dpto. Ciencias de la Tierra, Área de Petrología y Geoquímica.
  • 19:00 h: PONENCIA: "La vida en el Eoceno", a cargo de D. Jesús Cardiel Lalueza, Director del Museo Paleontológico de Sobrarbe y miembro de la Comisión Científico Asesora del Geoparque.
Domingo 23 de Octubre:
  • 10:00 h: PONENCIA: "Las turbiditas en los fondos marinos actuales", a cargo de Dña. Belén Alonso Martínez, Instituto Ciencias del Mar-CSIC, Dpto. de Geociencias Marinas.
  • 11:00 h: PONENCIA: "Las turbiditas de Sobrarbe: ¿por qué atraen a tanta gente?", a cargo de D. Cai Puigdefábregas Tomás, miembro de la Comisión Científico Asesora del Geoparque.
  • 12:15 h: PONENCIA:: "El Eoceno: la época en que todo cambió", a cargo de D. Josep María Samsó Escolá, geólogo consultor y miembro de la Comisión Científico Asesora del Geoparque.
  • 13:00 h: CLAUSURA del IX Seminario del Geoparque de Sobrarbe.
INSCRIPCIONES:
  • La inscripción es obligatoria para todos aquellos que deseen acudir a todas o sólo a alguna de las actividades.
  • La asistencia a ponencias es gratuita, pero es necesaria inscripción.
  • Asistencia a salidas de campo: es obligatoria la inscripción y realizar el pago de 5 € por salida de campo
  • La inscripción y el pago debe hacerse a través de FORMULARIO. Tras la inscripción en el formulario, se abre la aplicación para hacer el pago on line , a través de tarjeta bancaria.
  • Fecha límite inscripción: 19 de Octubre 2016.
MÁS INFORMACIÓN:
·       Puedes solicitar más información o consultar alguna duda en el teléfono 974 51 80 25 y geoparque@geoparquepirineos.com y durante los días del Seminario en el teléfono 638712943

miércoles, 1 de junio de 2016

Costilla de sirenio en Castellazo


Costilla de sirenio una vez restaurada


Aspecto del lugar donde fueron encontrados los restos
El pasado 26 de febrero, Domingo Latre, de Castellazo, me enseñó un conjunto de “pequeñas piedras con forma de cilindro”. Le dije que eran interesantes, restos de una costilla, y me acompañó a visitar el sitio donde los encontró. También me dio el material.
Una vez unidos los 16 trozos, la costilla de sirenio ha quedado casi completa, aunque bastante desgastada por la zona que estuvo más tiempo a la intemperie.
Estamos ante un hallazgo aislado, en un lugar donde no es nada habitual ver este tipo de restos. Las margas gris azuladas que albergaban la costilla de sirenio nos indican un mar algo profundo y lejos de la costa.  

martes, 22 de marzo de 2016

Gasterópodos pulmonados del Holoceno


Ladera erosionada en la que ha quedado una pequeña parte sin ser afectada y que conserva el primitivo suelo

Gasterópodos pulmonados que murieron hace varios siglos, quedando enterrados en el suelo que ahora se va erosionando, viendo de nuevo la luz

 
En los montes de Sobrarbe hay laderas parcialmente erosionadas que nos proporcionan información del clima habido en siglos pasados. En la actualidad son frecuentes las laderas que fueron diseccionadas por importantes lluvias torrenciales y excepcionales que provocaron el deslizamiento de grandes masas de tierra.
En las laderas afectadas por la erosión quedan, a modo de cerros testigos, porciones que no han sido afectadas; a partir de ellas podemos imaginar y deducir el clima y paisaje que hubo en el pasado.

A veces, en los retazos de suelo sin erosionar, podemos encontrar restos biológicos y arqueológicos que nos aportan información de cuándo se produjeron las etapas acumulativas y la formación del suelo. En una ladera encontré restos de varias especies de gasterópodos pulmonados; seguramente que un especialista en este tipo de animales puede aportarnos información de interés.

lunes, 14 de marzo de 2016

Epigrafía hebraica en cerámica. Hallazgos en Sefarad

Foto 1. Fragmento de cerámica con tres caracteres hebreos.
Provincia de Madrid

 
En la página 116 del libro “Epigrafía Hebrea” (Madrid 2005), escrito por el Dr. Jordi Casanovas Miró, se habla de un fragmento de cerámica común en el que aparecen incisos tres caracteres hebreos (foto 1). Según el autor, en su momento debieron ser muy comunes los elementos de uso doméstico con indicaciones en letras hebreas, si bien la fragilidad del soporte hace difícil su conservación y hay que considerarlos raros. Tal es así que en el año 2005, de la época medieval en la Península Ibérica, sólo se conocían dos objetos de este tipo, uno localizado en la provincia de Madrid y otro aparecido durante unas excavaciones en el barrio judío de Barcelona.

En cuanto al significado de las letras hebreas en la cerámica, el Dr. Jordi Casanovas apunta a que podrían hacer referencia al propietario, al contenido de la misma o a su capacidad.

De lo dicho se deduce que es singular el hallazgo de un fragmento de cerámica con caracteres hebreos en Sobrarbe (foto 2) y tiene relevancia nacional. Para más información sobre la pieza ver: http://fosilesdesobrarbe.blogspot.com.es/2016/03/epigrafia-hebrea-en-sobrarbe-caracteres.HTML
Foto 2. Vista parcial del fragmento de cerámica con caracteres hebreos. Sobrarbe (Huesca)
 
Se me ocurre otra posibilidad respecto al significado de las letras hebreas: podría tratarse del nombre del alfarero y su lugar de residencia. Hay que tener en cuenta que antiguamente algunos alfareros sellaban sus obras (foto 3); era una manera de hacerse propaganda e incrementar las ventas. Esta misma técnica también era utilizada por otros gremios como los herreros.
Foto 3. Pichela o jarra de alfarería utilizada para medir o servir el vino. Lleva el sello del alfarero: JOSÉ TRILLO. NAVAL (HUESCA)
 
El estudio de la pieza hallada en Sobrarbe, por parte de un especialista en epigrafía hebrea medieval, seguro que puede aportar información que clarifique el asunto.

lunes, 7 de marzo de 2016

Epigrafía hebrea en Sobrarbe. Caracteres de escritura en un fragmento de cerámica

Vista general del fragmento de cerámica, cara superior


Cara inferior del fragmento de cerámica

Vista lateral

Otra vista lateral. Se observan viejas fracturas cicatrizadas
Sección transversal. Vieja rotura cicatrizada


La otra sección transversal, con escoriación moderna. Observar la diferencia de color entre el corte fresco y el cicatrizado

Hace ya un tiempo encontré el fragmento de cerámica que aparece en las fotografías de arriba. Se hallaba dentro de los límites del antiguo monte de Monclús, que en época medieval englobaba el castillo de Monclús y las localidades de Monclús, Mediano, Arasanz y Plampalacios. Los residentes en estos pueblos eran vecinos de Monclús y pagaban solidariamente entre ellos los múltiples impuestos a los que estaban obligados.

Pues bien, esta pieza con epigrafía hebrea la hallé en la margen derecha del río Cinca, en una marguin de un antiguo campo de cultivo. Las aguas del pantano se encargaron de ir erosionando el terreno, saliendo a la luz la pieza en cuestión. Hay que recordar que un objeto de cerámica sin aplicación de barniz y a la intemperie no es capaz de resistir ni siquiera 100 años sin sufrir una clara erosión.

Fue una gran casualidad encontrar este fragmento de cerámica puesto que no estaba en un contexto arqueológico; habría que considerarlo un hallazgo aislado que probablemente llegó al campo de cultivo transportado junto al fiemo. El objeto se debió romper en la vivienda y de allí iría a parar a la femera.

Características del fragmento de cerámica. Cuando lo encontré estaba semienterrado y me sorprendieron los caracteres que llevaba impresos. Al estar tanto tiempo sometido al agua, se encontraba en un estado muy delicado, de modo que esperé a que estuviera bien seco y luego lo lavé con agua suave bajo el grifo, sin utilizar ningún tipo de cepillo que lo habría deteriorado, es por ello que hoy en día aún presenta un poco de barro que contribuye a poder leer mejor los caracteres.

En teoría, las probabilidades de encontrar un fragmento de cerámica de estas características en Sobrarbe eran casi nulas, puesto que en la antigua Sefarad son muy raras las inscripciones hebreas en cerámica. Además es una cerámica aislada. A veces he pensado que tanta casualidad no es posible…

El fragmento de cerámica parece corresponder a un asa parcialmente conservada, con rotura cicatrizada en los dos extremos, lo que nos informa que se rompió hace muchos años. Tiene una dimensión máxima de 60,5 milímetros y una anchura de 32 milímetros. Cerámica gris oscura en superficie, y clara en corte fresco, realizada a torno, observándose las rayas. Por sus características externas podemos encasillarla como cerámica de cronología medieval, si bien la pasta es fina y en corte fresco (unos pocos milímetros) no se observa desgrasante; es una pasta diferente a otras cerámicas del entorno, lo que hace suponer que no fue fabricada en la zona. En el monte de Lamata encontré un fragmento informe con pasta similar que también estaba fuera de contexto.  

El aspecto externo general del trozo de cerámica con epigrafía hebrea es muy similar a otros fragmentos de cerámica medievales

La inscripción hebrea parece estar incompleta en uno de los dos extremos, aunque no es seguro. Se halla un poco erosionada la parte que estuvo más tiempo a la intemperie, sin afectar seriamente a los caracteres de escritura.

He mirado en Internet qué hay en España en lo referente a epigrafía hebrea y he comprobado que la morfología de los caracteres hebreos ha ido variando a lo largo de los siglos. Los caracteres más parecidos a los que vemos en la cerámica son los que se encuentran en una lápida hebrea hallada en Béjar (Salamanca), datada por los expertos como de finales del siglo XIII. En el Museo Arqueológico de Sevilla hay un sello que también presenta algunos caracteres con morfología similar, en este caso datado como del siglo XIV.
Dibujo con los caracteres hebreos que aparecen en el fragmento de cerámica hallado en Sobrarbe
 
Dibujo con los caracteres de la lápida hebrea de Béjar (Salamanca), finales del siglo XIII


Sello de Abraham bar Sa´adiá. Museo Arqueológico de Sevilla, siglo XIV



En definitiva, hasta que algún experto en el tema se atreva a dar su opinión, me inclino a pensar que la cerámica con caracteres de escritura hebreos, hallada en Sobrarbe, es asignable al siglo XIII, ligada a la actividad de los judíos que vivieron en el antiguo término de Monclús.
La intriga sigue, sobre todo porque falta por descifrar el significado que encierran estos caracteres de escritura.

viernes, 19 de febrero de 2016

Ostrea aff. multicostata





 
Concha de tamaño medio a pequeño, inequilateral e inequivalva, de contorno subelipsoidal, alargada en sentido dorsoventral, de unos 41 mm de dimensión máxima la valva izquierda, que es de mayor tamaño y espesor que la valva derecha.
La valva izquierda está ornamentada con múltiples y gruesas costillas radiales, apreciándose una amplia superficie de fijación. La valva derecha está algo aplastada por la compactación de sedimento, ornamentada con abundantes y marcadas líneas de crecimiento.
Eoceno de Sobrarbe, Luteciense Superior. Zona costera de aguas agitadas en un mar tropical.

jueves, 11 de febrero de 2016

Turritella sp., afín a Turritella trempina


 
En la imagen de arriba se muestra un conjunto de gasterópodos turriculados de la misma especie. No conservan sus extremos anterior y posterior, salvo un ejemplar que sí conserva el ápice, aunque no su apertura.
Son muy similares a Turritella trempina y a Turritella figolina, si bien no dispongo de bibliografía como para poder opinar respecto a similitudes y diferencias con respecto a estas especies descritas hace muchos años.
Presentan concha turriculada ornamentada con líneas de crecimiento onduladas, y abundantes y finas costillas espirales que en algunos casos poseen pústulas. En el sector anterior hay costillas espirales en disposición doble, llamativas y destacas, ubicándose en la zona anterior de cada vuelta de espira.
Estos ejemplares vivieron en el Eoceno, en un fondo marino fangoso y profundo. Una vez fallecieron, no quedaron enterrados enseguida, sino que pasó un tiempo suficientemente largo como para que diversos bivalvos cementaran una de sus valvas sobre alguno de estos gasterópodos.

martes, 26 de enero de 2016

Crucilobiceras. Un trocito de Inglaterra en el Museo



Hace unos días Tim Brittain, de Castellazo, me dio un “pedazo pequeño de Inglaterra”. ¡Gracias!
En la imagen se puede ver un fósil piritizado y de pequeñas dimensiones, de diámetro inferior al centímetro. Crucilobiceras fue un molusco cefalópodo ammonoideo, del Jurásico Inferior (de 175 a 200 millones de años de antigüedad). Abunda mucho en las costas jurásicas de Inglaterra.

martes, 19 de enero de 2016

Coral solitario cementado sobre la placa de un equínido


Vista general del coral y su entorno

 
Diminuto coral solitario, de muralla gruesa, con un cáliz cóncavo que ronda los dos milímetros de diámetro. Posee seis septos principales bien marcados. La pared externa tiene costillas longitudinales; también hay dos huecos con morfología entre circular y poligonal, que inducen a pensar en coralitos. La base del coral es bastante más ancha que el cáliz. Una placa de equínido (erizo de mar) sirvió de base para la fijación de la larva del coral.
Eoceno de Sobrarbe, Luteciense.

martes, 12 de enero de 2016

Coral colonial plocoide en un canto rodado



Vista general del coral colonial, parcialmente conservado.

Sección transversal, detalle. Parece haber fusión entre varios coralitos

Vista longitudinal de los coralitos, mal conservados

Sección oblicua

Otro detalle; vista en sección transversal
 
En las proximidades de la localidad de Banastón hallamos estratos generados a partir de sedimentos de ambientes marino-profundos de la Cuenca Eocena Surpirenaica Central, del Luteciense. Cuesta creer que dentro del mar, a gran profundidad, se depositaran cantos rodados de gran tamaño, algunos de los cuales contienen fósiles parcialmente conservados, procedentes de estratos más antiguos. Las corrientes de turbidez propiciaron el transporte y posterior depósito de estos grandes cantos rodados que a veces se presentan aislados entre las margas y otras veces forman acumulaciones importantes, conglomerados resultantes de gravas depositadas en los canales turbidíticos.
El coral colonial que aparece en las fotos de arriba está conservado de forma parcial, habiendo sufrido erosión y transporte durante el Eoceno Medio, cuando ya era fósil, hallándose fuera de su contexto original.  

miércoles, 6 de enero de 2016

Terra sigillata


 
La Terra sigillata o cerámica sellada, siglos I a.C. a V d.C., es un tipo de cerámica de cronología romana, muy fina y de lujo, con un característico acabado de color rojo o anaranjado brillante propiciado por el barniz antiadherente aplicado. Hay varios tipos de terra sigillata: hispánica, itálica, gálica y africana. La decoración utilizada fue variando con el tiempo. También era diferente en cada territorio. Ello permite obtener su datación y procedencia de forma más precisa.
En Sobrarbe el poblamiento romano fue de mayor entidad a lo que en la actualidad creen los arqueólogos. La explotación agrícola del territorio era más extensa que en el presente. Hubo poblamientos alejados de las grandes vías de comunicación; es posible encontrar pequeños fragmentos de Terra sigillata en lugares remotos, un ejemplo de ello es el que aparece en la imagen de arriba.

domingo, 3 de enero de 2016

Coral solitario de contorno hexagonal

Cara superior

Cara inferior

Vista lateral. Observar su pequeño tamaño

Pequeño coral solitario y aplanado, de contorno hexagonal; 8 milímetros de dimensión máxima. En la cara superior se observan los septos, en múltiplos de seis, localmente desgastados por la erosión. Hay seis septos principales bien marcados, seis septos secundarios y 24 terciarios, todos ellos armoniosamente ordenados, convergiendo en una ligera protuberancia central. En la cara inferior hay costillas radiales que están en consonancia con los septos.

Vivió en el Eoceno de Sobrarbe, en un mar algo profundo. Coral indeterminado; se busca nombre.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Agaricia, coral colonial




Agaricia, detalle
Agaricia es un género de coral colonial de gran tamaño, meandroide y unifacial, en forma de plato. Vivió en el Eoceno, en un mar tropical, a cierta profundidad, aunque dentro de la zona fótica.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Probable molusco cefalópodo ammonoideo






 
Las tres imágenes de arriba hacen referencia a un mismo fósil conservado parcialmente en forma de molde interno. Lo encontré hace muchos años en un campo de cultivo, en una terraza del Cuaternario, en la partida de monte El Lecinar, de Lamata. En su momento me hizo mucha ilusión localizarlo, más teniendo en cuenta su color verde tan especial e inusual. Digamos que fue transportado en fechas recientes desde un punto de vista geológico, hace varias decenas de miles de años. Probablemente ya había sido transportado en otra ocasión anterior, hace millones de años.
Como se puede apreciar, debido al transporte, el fósil se halla incompleto y redondeado. Seguramente que es del Mesozoico, si bien desconozco dónde hay estratos compatibles con este fósil y su composición sedimentaria. En base a la morfología que presenta, lo más probable es que se trate de un molusco cefalópodo, quizá ammonoideo.  

martes, 8 de diciembre de 2015

Campanile giganteum


Ejemplar de Campanile giganteum
Se trata de un gasterópodo gigante, de concha turriculada, con presencia de múltiples vueltas dextrógiras. Llama la atención su ornamentación a base de recias espinas. Aunque su hábitat era un mar somero, este ejemplar fue encontrado en depósitos generados en un ambiente marino profundo, en la zona centro de Sobrarbe, Luteciense (Eoceno). Sufrió transporte por una corriente de turbidez, lo que le provocó la rotura de la concha, estando incompleto en los dos extremos: abertura y ápice.
 

martes, 1 de diciembre de 2015

Huellas de alimentación (pascichnia)


 
En la imagen de arriba vemos un conjunto de huellas fósiles de alimentación, fabricadas por animales comedores de madera. Huellas muy apretadas, puesto que los animales aprovecharon al máximo la disponibilidad alimentaria.

Eoceno. Comarca de Sobrarbe, Huesca.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Funginellastraea (Cycloseris)


Cara inferior. Presencia de una Assilina que le sirvió de fijación

Cara superior
Funginellastraea es un género de coral solitario de la familia fungiidae, con morfología discoidal aplanada, de contorno circular. Diámetro variable de unos ejemplares a otros, generalmente de unos pocos centímetros.
En la cara superior se observan los septos con crenulado, que son numerosos y bien desarrollados. En la cara inferior la epiteca muestra costillas septales bien marcadas y arrugas transversales concéntricas. Siempre hay un foraminífero asociado que parece ser la base que sirvió de fijación a la larva del coral, en este caso una Assilina.
Eoceno marino, comarca de Sobrarbe (Huesca).

martes, 10 de noviembre de 2015

Concreción tubular




 
A veces uno se encuentra unas formas geológicas de difícil interpretación. En las fotos de arriba se observa lo que podríamos llamar una concreción tubular conformada por arenisca bien cementada, habiendo un “relleno” central con arenisca peor cementada, registrándose una posterior erosión diferencial. El aspecto general es el de una esponja fósil, aunque en este caso no estamos ante una esponja.

Explicar el origen resulta difícil. Tenemos que remontarnos 42 millones de años atrás, a un mar profundo en el cual se depositaban sedimentos en un ambiente turbidítico. El depósito de arena se fue consolidando. Durante la diagénesis, por causas que desconozco, localmente hubo una mejor cementación. Las causas pueden ser varias, principalmente de carácter biológico (concrecionamiento en torno a una galería o tubo de organismo que excavó en un sedimento arenoso), aunque no es descartable el origen hidrotermal.